VIEJOS OJOS ESPEJOS

Monoperro

Desde el 21 de septiembre 2018
al 25 de febrero 2019
Lugar: Nave 10. Vestíbulo
Hora: Viernes de 17h a 20h. Sábados, domingos y festivos de 12h a 20h.
Precio: Entrada libre.

Institución:
NAVES MATADERO CENTRO INTERNACIONAL DE ARTES VIVAS

Espacio: Naves Matadero

El artista Monoperro se denomina autodidacta por su “casi nula experiencia académica”, según dice. A los 33 años sufrió una gran crisis que transformó su vida y le llevó por un camino espiritual y esotérico. A partir de entonces profundiza en el chamanismo, la alquimia y el tarot, a la vez que se sumerge en diferentes artes sanadoras “desde una posición heterodoxa”, puntualiza.

Su actividad artística comienza a latir a diario y su trabajo está muy relacionado con la conciencia y la transformación personal a través del arte. Expone sus obras en diferentes galerías o centros de arte internacionales y algunos trabajos suyos como Se venden Poderes (en colaboración con la artista Anak) le llevan a lugares tan dispares como la Trienal de Yokohama (Japón), Londres, Corea del Sur o Buenos Aires. Ha escrito diferentes libros y acaba de inaugurar el espacio El Liberatorio, “dedicado a la difusión de las artes liberantes (neologismo con el que queremos señalar a todo lo que puede servir para liberar al ser humano)”, cuenta. En él desarrolla sus talleres, sesiones de Dibujo Mágico y lecturas de Tarot.

Durante los últimos 10 años ha explorado y trabajado el dibujo como herramienta de transformación y conocimiento del inconsciente. “Este trabajo parte de la base de que el arte es un canal de comunicación con lo desconocido, y un trabajo de conciencia”, explica. De este modo imparte su taller de Dibujo Mágico dirigido a personas que buscan conectarse con su talento, dispuestas a iniciarse en un trabajo de transformación personal y exploración de su potencial creador. Para Monoperro no es necesario que sus alumnos tengan práctica con los lapiceros, porque según él “todos sabemos dibujar”.
 
El mural Viejos Ojos Espejos lo ha pintado en el vestíbulo de la Nave 10 a partir de todo lo surgido en un taller realizado con personas mayores. “Nunca había venido alguien mayor de 50 años a mis talleres y su visión me interesaba mucho. Sobre todo indagar a través de su memoria las ideas de mito y de simbología, dos de los temas que trabajo en mis sesiones: la historia de la vida como mito en base al cual se crea una simbología”. Por eso, este mural dialoga con la memoria individual entendida como una mitología del inconsciente. En él se muestra, a través de la simbología, cómo la memoria construye su propia realidad y cómo Monoperro ejerce de médium para dibujarla.
 
JOBO Joven Bono Cultural
© Matadero Madrid

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