CENTRO DE CREACIÓN CONTEMPORÁNEA

Nayare Otoronga
Del 1 enero al 31 diciembre 2020

Nayare Montes

Cuerpxs que da pánico soñar consiste en escribir con el cuerpo. O dibujar con él. Cuerpxs que hablan entre sí, que hablan contigo

Los cuerpos disidentes sexuales siempre fueron considerados los monstruosos, los que tienen actitudes monstruosas, casi caníbales. Deseosxs de devorar otros cuerpos monstruosos. Pero no cualquier cuerpo disidente sexual. Son los cuerpos racializados, provenientes del sur global aquellos en los que se ha concentrado excesivamente la violencia de la mirada monstrificante. Me refiero a esa mirada que nombra excesivos, exagerados, caprichosos, barrocos, a esas narices anchas, cráneos extra-redondos, pelos duros, pies anchos que rompen los tacones del Primark.

En este sentido son lxs cuerpxs racializadxs disidentes a la cis-hetero-norma los verdaderos monstruos, los que nadie quiere imaginar, o los que cuando son traídos a la mente vienen acompañados del pánico.

Somos monstruosidades que también somos bellas e incluso desagradables si queremos, todas las contradicciones se cruzan en estxs cuerpxs. Cuerpxs que aman y que incluso en colectivo están siempre acompañadxs por la soledad.

¿Cómo puede unx cuerpx frágil ser fuerte? ¿Cómo se colectiviza la soledad negra, marrona y disidente para convertirla en soledades comunitarias? ¿Cómo transformamos el imaginario colonial para que no baste solo con una representación vacía de nuestrxs cuerpxs sino que además se sienta nuestra presencia radical?

Las monstruas abrazamos nuestra fragilidad, aunque nos quejemos de ella. Nos unimos para sanar, aunque sabemos que las heridas coloniales seguirán sangrando durante toda nuestra vida. El hecho de juntarnos, sentirnos y cuidarnos es ya de por sí una imposibilidad que hacemos real en medio de una ciudad cuyas instituciones nos intentan aplastar día tras día.

Cuerpxs que da pánico soñar consiste en escribir con el cuerpo. O dibujar con él. Cuerpxs que hablan entre sí, que hablan contigo. Cuerpxs compuestxs de preguntas que dan respuestas temporales. Cuerpxs que paran el tiempo.

¿Qué cuerpxs soñamos? ¿cómo transformamos estxs cuerpxs? ¿qué implica travestir uno o varios cuerpxs? Al igual que las personas trans convivimos con diferentes tipos de prótesis (maquillaje, peluca, binder, ropa intervenida) buscaremos en estas extensiones de nuestrxs cuerpxs llegar, si hiciera falta, a perder la forma humana como forma central para derivar en formas ancestrales, animales, no-identificables. Usaremos las habilidades propias no-profesionales, la danza, el perreo, el spoken word, la musicalidad, los ritmos de percusión, la poesía, incluso la inactividad, para unirlas y generar esa pieza escénica-ritual-performática. No es fácil predecir que formato específico tomará forma, pero sí que ingredientes pueden ser los que den lugar a ese formato: el cabaret, la poetry slam, el tableaux vivant, el vis a vis, el teatro expandido, el show drag, el runway.

Estxs cuerpxs dejan tras de sí un halo performático, al transitar el metro o la calle misma. Generar un espacio en el que explorar esa performatividad propia de los cuerpos racializados disidentes sexuales abre todo un marco de exploración que no se ha posibilitado todo lo deseable, pero que ahora intentaremos y fracasaremos en este laboratorio que será afectado intermitentemente por Noelia Quino, Gadyola, Angel Avantgarde, Oumoukala y Sofía Perdomo.

Nayare Otoronga Montes Gavilán (Madrid, 1996)

Se licenció en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid cursando parte de sus estudios en Guadalajara (México). Ha colaborado intermitentemente con el colectivo Ayllu, un colectivo de creación contemporánea y activismo dedicado a temas de migración, antirracismo, colonialidad y disidencia sexual. Forma parte del proyecto de pedagogías trans y antirracistas La Combi Completa: chocha, culo, teta. Actualmente trabaja y reside en Madrid.

Su trabajo artístico atraviesa la fotografía, la exploración corporal y escénica, la costura, el drag, la poesía, y la recuperación de las memorias travestis ancestrales. Desde la propia encarnación de todo lo que implica ser travesti y marrona en un mundo violento contra estos cuerpos, aborda problemáticas raciales, de género, sin abandonar el recuerdo ni la espiritualidad de Abya Yala, intentando recuperar esas historias borradas y reconstruyéndolas con la ficción, arma travesti por excelencia. El pensamiento travesti y el hacer comunitario rodean su método de trabajo, reconociendo que siempre es necesaria la colaboración y el acuerpamiento para construir. Ha performado en lugares como el Teatro del barrio, El Centro Cultural Conde Duque, Matadero Madrid y la Ekka.