Pasar al contenido principal

El artista Carlos Aires interviene la Nave 0 de Matadero Madrid con la instalación site specific ‘Bailad, bailad, malditos’

Del 11 de septiembre al 24 de enero, en el marco del programa ‘Abierto x Obras’ de este centro municipal
  • La instalación invita al espectador a adentrarse en una pista de baile suspendida entre la celebración y la ruina
  • La euforia y el desasosiego se funden en una instalación en la que el baile y un inquietante paisaje sonoro ejercen de protagonistas
  • La práctica artística de Carlos Aires (Ronda, 1974) explora las relaciones entre poder, economía, violencia, deseo y memoria
  • El programa ‘Abierto x Obras’ invita a artistas contemporáneos a indagar en la relación entre el arte y los espacios que lo acogen con una muestra de nueva creación

Matadero Madrid, centro de creación contemporánea del Área de Cultura, Turismo y Deporte, prosigue el programa ‘Abierto x Obras’ con la exposición Bailad, bailad, malditos, del artista multidisciplinar Carlos Aires (Ronda, 1974). Para esta intervención, Aires parte de la Nave 0, antigua cámara frigorífica del matadero municipal, y de las huellas que todavía conserva de un antiguo incendio. Las heridas visibles del espacio y la memoria de su violencia sirven como punto de partida de una instalación que altera nuestra percepción de su arquitectura.

En esta propuesta comisariada por José Luis Romo, director artístico de Matadero Madrid, Carlos Aires invita al espectador a entrar en una pista de baile dentro de una arquitectura que parece detenida en un momento incierto, entre aquello que todavía se sostiene y aquello que podría desaparecer.

La ruina y la euforia conviven en una instalación atravesada por el baile y un inquietante paisaje sonoro. A medida que el visitante se adentra en ella, lo familiar comienza a resultar extraño y ciertas presencias parecen acompañarle sin terminar de revelarse. Bailad, bailad, malditos supone su primera exposición individual en una institución pública de Madrid. 

Bailar como forma de resistencia

El título de la exposición hace referencia a la película They Shoot Horses, Don't They? (1969), de Sydney Pollack. Ambientado en la Gran Depresión estadounidense, el filme muestra a varias parejas obligadas a bailar durante jornadas maratonianas para escapar de su miseria. Los cuerpos son llevados hasta el límite en una competición en la que continuar bailando significa continuar dentro. Bailar aparece así como celebración, pero también como resistencia, agotamiento y necesidad de continuar.

← Volver a prensa