RETROSPECTIVA FREDERICK WISEMAN
A lo largo de más de seis décadas, Frederick Wiseman (1930–2026) filmó con una atención paciente y minuciosa el funcionamiento de las instituciones que organizan la vida colectiva de las democracias occidentales: hospitales, escuelas, prisiones, oficinas públicas, grandes almacenes, compañías de danza o administraciones municipales. Lejos de cualquier voluntad explicativa o didáctica, desarrolló un método basado en la observación directa, el montaje y la duración. No hay entrevistas, ni voz en off, ni jerarquías impuestas de antemano. Son las propias imágenes, en su acumulación y en su ritmo, las que permiten al espectador reconstruir el sentido de lo que ve. En ese gesto, su cine se sitúa en un territorio singular, a medio camino entre el documental, el ensayo y una forma de pensamiento en imágenes. El recorrido propuesto en este ciclo permite atravesar distintas etapas de su filmografía, desde Titicut Follies (1967), su primer y controvertido largometraje, que revelaba con una crudeza inédita las condiciones de vida en un hospital psiquiátrico, hasta Menus-Plaisirs – Les Troisgros (2023), donde su mirada se posa sobre la precisión casi coreográfica del trabajo en un restaurante. Entre ambos extremos, películas como High School, Welfare Ballet o City Hall componen un vasto retrato de la sociedad contemporánea.
Movilidad reducida