CENTRO DE CREACIÓN CONTEMPORÁNEA

Del 1 octubre al 30 diciembre 2021

Clara Brea

A lo largo de la residencia desarrollará una secuela urbana de su álbum Wetland que culminará como una “Oda a los sonidos de la ciudad”

Clara Brea (Madrid,1989) es la beneficiaria de la III Convocatoria de residencia destinada a Mujeres en la música electrónica. 

La creadora desarrolla su trabajo en las intersecciones entre el arte sonoro, la fonografía y la música electrónica. Su interés por las grabaciones de campo nace del impulso de vincular sus prácticas musicales a asuntos de índole ecológica, y social, utilizando el ambiente acústico como una herramienta para transmitir sus preocupaciones y afectos por el mundo que nos rodea. Su álbum Wetland (producto de la residencia Eufonic Lopati y autoeditado en su bandcamp) es una pieza audiovisual en colaboración con Elena Brea en la que retrata y reimagina el paisaje sonoro del delta del Ebro. La obra ha sido reinterpretada en directo en eventos como CALMA, Festival de Arte y Ciencia (UPNA), DC Listening Lounge (Smithsonian museum), Eufonic, y Sense (Londres). Su último trabajo se registró en La Casa Encendida y se publicó en forma de Memoria Resonante del festival En Pausa.

Con las premisas de escuchar y capturar el paisaje sonoro madrileño y de integrar al oyente como parte del proceso creativo, Clara desarrollará durante el periodo de residencia una secuela urbana de su álbum Wetland. La obra culminará como una “Oda a los sonidos de la  ciudad” que se basará en el registro de grabaciones de campo y la improvisación de elementos de electrónica y tratamientos electroacústicos de los mismos. Contará con las colaboraciones de Juan Peralta, Jordi Wheeler y Maria Chavez y se manifestará en múltiples mutaciones: Álbum, instalaciones, y experiencias acústicas inmersivas.

En palabras de la propia artista, el objetivo de la residencia es “reivindicar la escucha como una posible herramienta de reflexión y cambio” y “convertir el paisaje acústico en fuente inspiración”. Tras una búsqueda que la llevó a retirarse a un enclave rural, Clara insiste en que “incluso en los bosques se sigue escuchando el ruido del antropoceno que amenaza con inundarlo todo”. Su estancia en Matadero pretende “retratar y re-imaginar los sonidos de Madrid sumergiendo al oyente en el rugir de sus engranajes para escuchar la evolución de los sonidos de la ciudad”.