Matadero Madrid center for contemporary creation

Viaje inmóvil

Start date
End date
Format
Venue
Cineteca Madrid. Sala Borau
Institution

Les invitamos en esta sesión a un viaje inmóvil.

En este viaje -inmóvil solo en cuanto a nuestro movimiento físico de traslación- iremos de unos lugares y tiempos a otros gracias a las obras seleccionadas. Como ocurriera en la anterior sesión, volvemos a dotar a ésta una cierta visualidad, aportada en este caso por la mezcla en el editor de sonido Logic X de las obras elegidas, que podrá verse en pantalla en todo momento. 
 
Los trabajos aquí reunidos podrían formar parte más o menos de lo que se ha venido llamando Paisajes sonoros, lo que constituye un rico panorama lleno de variantes del arte sonoro, que ha dado frutos palpables desde el radioarte al concierto o a la instalación. En definitiva estamos también, en los ejemplos que llegarán, ante una expansión de la noción original de paisaje sonoro surgida en los años 70 del pasado siglo de la noción Ecología sonora, gracias a los trabajos del investigador y compositor canadiense Raymond Murray Schafer.

Hildegard Westerkamp, una de sus discípulas, aborda en Beneath the Forest Floor (Bajo el suelo del bosque) la atmósfera sonora del Valle de Carmanah en la isla de Vancouver, poniendo el acento en la necesaria conservación de ese entorno. También de Vancouver llegan los sonidos de Claude Schryer, en los que revisita en 1996 el proyecto originario que realizaron en 1973 Murray Schafer y sus colaboradores bajo el título Soundscape Vancouver Project.

Continuando con sonidos del entorno natural, Andres Bosshard y Peter Pannke nos traen en su Opera of Birds cantos de aves de un espacio singular: el santuario de los pájaros de Keoladeo, en Bharatpur, a 200 km al sur de Nueva Delhi. Un espacio declarado protegido por la UNESCO en 1985. Otro tanto sucede con el venezolano Miguel Noya pero en su caso las aves proceden de los ricos paisajes sonoros naturales y salvajes de Bucarito, en el Estado de Carabobo. Y en esta superposición de espacios y tiempos, también aparecen momentos sonoros del viaje realizado por Chantal Dumas y Christian Calon en sus Radio Roadmovies, a lo largo de 20.000 km. que les llevaron desde la costa atlántica canadiense a la del Pacífico. 

Si nuestra cultura es mayoritariamente urbana, no debe extrañar que los artistas sonoros hayan dedicado tanto interés a fonografiar ciudades. De ello tendremos aquí bastantes evidencias. El neozelandés John-Stanley Body puebla su Musik Dari Jalan (Música callejera) con las voces de los vendedores callejeros de Yakarta; el colombiano Mauricio Bejarano realiza un paisaje sonoro de Bogotá en diversos episodios, de los que aquí recogemos dos. Otros tantos fragmentos representan Viena como suena, de Gerhard Rühm. Y Pedro Elías recoge sonidos de Palermo en una línea metodológica cercana a la deriva situacionista. 

Bill Fontana enlaza, como en él es habitual, sonidos de dos entornos distantes: en ese caso, con ayuda de un satélite de comunicaciones, se trata de Colonia y Kyoto. El australiano Colin Black nos invita a un recorrido plenamente autobiográfico por Londres en su London Ear Drops (Gotas de Londres para los oídos).
 
En un planteamiento mucho más abstracto nos llegará el trabajo del madrileño Francisco López, situado en el lado opuesto del conservacionismo de la escuela canadiense, pues evapora los sonidos que recoge del entorno para hacer una composición que los hace irreconocibles. Aún lo son menos los de los paseos eléctricos (Electrical Walks) de la alemana Christina Kubisch, pues la artista nos pone ante un paisaje sonoro que atravesamos cotidianamente pero que nunca podemos percibir con nuestros sentidos: el sonido de los campos magnéticos que nos rodean. 

Llorenç Barber nos devuelve a sonoridades más reconocibles con el fragmento final de su primera obra para campanarios: Vivos Voco, en la que empleaba en 1988 los de tres iglesias de Ontinyent.

Les deseamos un agradable viaje.