Privilege
Date
Venue
Category
Format
Institution
Privilege es un testimonio único en muchos sentidos. En primer lugar, porque aborda la menopausia, un territorio históricamente relegado al silencio, donde confluyen el cuerpo, el deseo y las políticas de visibilidad. Lejos de tratarse únicamente de una experiencia biológica, la menopausia aparece aquí como una frontera simbólica: un punto de inflexión desde el cual se reorganizan la exclusión y las jerarquías de género.
En segundo lugar, desde lo formal. La obra articula su propuesta a partir de una convivencia de registros. Parte de entrevistas a mujeres que relatan sus experiencias en primera persona, confrontándolas con el discurso médico institucional, pero pronto se deconstruye e incorpora otras capas narrativas. La presencia de la propia directora y la irrupción de una actriz introducen un juego consciente con el metacine, cuestionando los límites entre representación, testimonio y ficción. Esta fragmentación no responde a un gesto formalista, sino a una toma de posición: la negativa a sostener un relato único y totalizante, cuestionando desde dónde se mira y con qué consecuencias.
Desde el discurso, Rainer dialoga con los debates teóricos que atravesaron el pensamiento feminista de los años ochenta, en particular aquellos que ampliaron el foco más allá del feminismo clásico para incorporar problemáticas de clase y de raza. La película propone así una mirada atenta a cómo cambia la experiencia —y su representación— según la posición que se ocupe frente a las estructuras de poder.
Más que ofrecer respuestas, la película abre un espacio de interrogación sobre los lenguajes posibles para narrar cuerpos, edades y experiencias tradicionalmente invisibilizadas. Privilege no solo revisa un tema poco transitado en el cine, sino que propone una forma de hacerlo que desestabiliza las convenciones narrativas y amplía el campo, convirtiéndose en una obra fundamental para comprender las tensiones y transformaciones del feminismo cinematográfico de ese período.